sábado, 6 de octubre de 2007

Prosopopeya

Resignado, aguanto el preludio al sueño,
noche de alas, de viajes, de no ser.
Despierto, diafragma contraído,
realidad inequívoca, diáfana.
Vivo, insinuando convicciones,
suplantando al alter ego, reflejo agónico,
destino del cobarde, del inocuo, del débil.
In pártibus infidélium del homo.
Entonces, a un día fugaz, discreto, efímero,
Le sucede el pestañar desprovisto, es ahí,
cuando anonadado me acuesto en lo que un día se ha llevado,
degenerando en sátira, en absurdo y burla,
para despertar más tarde, en la misma comedia sonsa.

viernes, 5 de octubre de 2007

Incongruencia Necesaria

El alma del ser humano abstrae a través de los sentidos. Este proceso de abstracción es el que mantiene al hombre, de cierto modo, estable ante la inconsistencia de un mundo que se vislumbra abstracto y aún más, un mundo no destinado al hombre, por lo menos en ningún sentido que no fuese meramente contemplativo. Entonces, se hace inevitable la concepción de la hipócrita mirada que da el hombre a la vida, tratando de buscar en cada cosa, con la ayuda de su imaginación, una excusa; dar paso a la idealización, abrirse en el camino hacia la fe y volcarse contra su única y mejor arma: la razón. Razón que en manos equivocadas degeneraría como lo sucedido con el pueblo helénico y su “Sócrates”. Para muchos es inevitable tratar de buscar un sentido a la vida, pero por lo general esta empresa se logra cayendo en el error, o en otros términos, confluyendo a las ideas comunes, propias del vulgo, que más que de ideas tiene fisiología de opinión.